Identificá las relaciones tóxicas y alejáte de ellas

Las personas tóxicas son aquellas que desgastan, intimidan, cosifican al otro con quien se relacionan, lo culpabilizan ó ningunean. Aquí te mostramos cómo reconocerlas a tiempo.

5 ENE 2018 · Lectura: min.

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Podemos autolimitar nuestras interacciones con aquellos que no nos hacen bien, porque ello influye en nuestro desarrollo personal y/ó profesional.

¿Cómo saber cuando alguien nos resulta tóxico?

A todos nos interesa estar rodeados de un entorno amigable, sano, de "buena vibra". Con aquellas personas "sanas" que nos hacen sentir enérgicos, con la autoestima elevada, y con motivación para la vida. El sólo contacto con ellas nos brinda salud y bienestar.

Pero no siempre podemos elegir a aquellas personas con quienes relacionarnos. Ni en el trabajo, ni en el club, ni en la escuela.

Sin embargo podemos autolimitar nuestras interacciones con aquellos que no nos hacen bien, porque ello influye en nuestro desarrollo personal y/ó profesional. Hay algunas relaciones que no podemos elegir como la familia; pero sí tenemos la capacidad de decidir la manera en la que nos relacionamos, y también cuánto contacto queremos tener con tal ó cual persona.

Cuando percibimos un cansancio extremo, la sensación de saturación luego de reunirnos con el jefe; ó después de una cena familiar. En esos momentos debemos concientizar que alguien allí, nos resulta tóxico.

Pero, cómo reconocer a estas personas que no nos hacen nada bien?

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Te presentamos los prototipos de personas tóxicas, y un consejo para actuar ante ellos, a Tiempo!

El Quejoso

Es aquel que se queja por TODO. Su humor es insoportable porque siempre están enojados, nada les viene bien. Ni lo bueno, ni lo malo.

Cómo actuar: seguirles la corriente y quejarnos más que ellos, y no intentar NUNCA! minimizar los motivos de sus quejas.

El Agresivo

Este puede ser algo peligroso. Ofende cada vez que puede, agrede y es envidioso, por lo que en el fondo es sumamente inseguro.

Cómo actuar: "Ni lo ignores" como se dice vulgarmente. Es decir ingnorarlo, y más aún. También podés seguirle la corriente si comprobás que no significa un peligro real. Lo mejor sería perderlo de vista, si fuera posible.

El Culpabilizador

Siempre tiene en la punta de la lengua algún culpable para sus desgracias. Pero cuando las cosas lo favorecen, se felicita a sí mismo por sus logros.

Cómo actuar: liberáte de toda culpa que quiera echarte. Las decisiones que toma cada quien -si es mayor de edad- son su absoluta responsabilidad, y no de los demás.

El Envidioso

Este siempre está compitiendo con alguien. Sus frases típicas siempre incluyen calificativos negativos hacia los otros, que ésta se compró tal auto, que aquel agrandó la casa, etc. Suele criticar a los demás y descalificar solamente por envidia. Vive angustiado por no tener lo que otros.

Cómo actuar: no andes contándole a todo el mundo las cosas buenas que te suceden, elegí a unas pocas personas en quien puedas confiar y sepas que te quieren bien.

El Autoritario

Generalmente son jefes ó jefas. Cree que metiendo miedo ó hablando alto se ganará el respeto de sus subordinados. Necesita controlar las situaciones y dejar en claro que él es quien toma las decisiones, aunque en su discurso se contradice tratando a los demás como iguales.

Cómo actuar: a estas personas no conviene ignorarlas, porque se llevarán puesto a todo el mundo. Si está a tu alcance hablále, mostrále otros puntos de vista, con amabilidad dejále en claro que hay gente a su alrededor igual de valiosa y con grandes ideas. Demostrále que vos también podés tomar decisiones e incluso seguir órdenes; pero no hay razón para el maltrato.

Y un consejo general: si podés evitar a todos estos prototipos, tu salud se verá recompensada. Si no te queda otra -es lo más común- que enfrentarte a las personas tóxicas, es bueno que busques la ayuda de un Psicólogo.

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¿Cómo desintoxicarnos?

En primer lugar intentar una comunicación franca y lo más directa posible con las personas tóxicas. Plantear los problemas y molestias que ellas nos generan. Mantené tu autoestima bien alta, desarrollá tu sentido del humor, relajáte y reíte para que las personas tóxicas se sientan desubicadas y vean limitada su capacidad de acción ante tanta energía positiva. Si ven que la vida te sonríe y te tomás los problemas con liviandad, en el mejor de los casos dejen de molestarte. La risoterapia es muy beneficiosa.Luego no pienses en estas personas. No gastes tu tiempo ni tus energías focalizándote en ellas. Pensá en los momentos buenos, y en quienes te hacen feliz, buscálos, regaláles a ellos tu tiempo.

Es bueno saber que las personas tóxicas solamente intoxican a quienes se lo permiten. A quienes no les ponen límites.

Por último buscá la manera de sacar a estas personas de tu vida. Es difícil cuando se trata del jefe ó de una hermana. Más fácil es decirlo que hacerlo. Pero si no tenemos ningún sentimiento ó la necesidad real de cruzarnos con esta gente, no dudes en apartarlos definitivamente de tu vida.

Rodeáte de quienes te dibujan una sonrisa en la cara y mantienen tu espíritu sereno.

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